Modernismo
La gran burguesía de la Barcelona de principios del siglo XX puso de moda el veraneo. “Un palco en el Liceu y una torre en Cardedeu”, se decía entonces. Aquellas familias buscaban un fresco rincón de verano en espléndidas mansiones que encargaban a reputados arquitectos, que en poblaciones de veraneo de la comarca como Cardedeu, la Garriga, Figaró - Montmany y la Ametlla tenían casi siempre un único nombre: Manuel Joaquim Raspall, uno de los pioneros del modernismo arquitectónico catalán. Las cuatro villas que forman la manzana Raspall de la Garriga son su obra más importante.